érase una vez…

once upon a timeNo he escrito nunca una novela, pero me imagino que una de las decisiones más difíciles debe de ser elegir la frase que dará inicio a toda la historia. Si ya de entrada nos engancha, estamos mejor predispuestos a continuar leyendo y empezamos a imaginar hacia dónde nos llevará. Uno de mis inicios preferidos es el de La metamorfosis de Kafka: “Cuando una mañana Gregor Samsa se despertó de un sueño lleno de pesadillas se encontró en su cama convertido en un bicho enorme”.

En cierto modo, esta es la tesitura en la que me encuentro ahora cuando debo elegir el contenido de mi primera entrada de Think copy. ¿Sobre qué debería tratar? ¿Me decido por un solemne artículo fundacional donde explicaría de qué va y de qué no va este blog? ¿A cuestionar la vigencia del clásico tándem director de arte-redactor en la agencia de publicidad? ¿A poner sobre la mesa la escasa atención que se ha prestado tradicionalmente a la identidad verbal de las marcas en relación con su identidad visual?

Pero, ¿por qué preocuparse? Los cuentos que explicamos a nuestros hijos cuando se van a dormir suelen empezar con el efectivo Érase una vez… y nunca falla. ¿Qué importa cómo empiece la historia? Lo que realmente les interesa a nuestros pequeños es lo que viene a continuación. Pues eso: Érase una vez ¡Bienvenidos a Think copy!

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